lunes, 5 de febrero de 2007

Dictadura social.

Estoy cansado, es tarde y tengo mucho sueño. Sin embargo, no consigo dormir porque me ha dado por pensar en algo que reconozco es demasiado farragoso para estas horas de la noche:
¿Pensamiento único = pensamiento políticamente correcto? o mejor dicho: todas aquellas ideas individualmente expresadas que realmente se salen de los estándares bienpensantes de grupo (siempre que civilizados, modernos y moderados, se entiende), ¿acaban siempre necesariamente epatando al entorno por resultar políticamente incorrectos?
Lo que realmente intento transmitir es que hay una mayoría social, en mi opinión, que piensa influida e inducida por clichés preestablecidos que se distribuyen según bloques de pensamiento, corrientes sociológicas o si se quiere, packs de pensamiento que se pueden comprar según le caigan a uno cuando se los prueba. A veces es una cuestión ligada a la estética personal, es decir, que al fin y al cabo se trata de como nos ven los demás y de lo que se espera de nosotros por lo que se supone que somos y por tanto, de cómo queremos que nos vean. Y esto, como decía al principio, acontece a una mayoría de gente.
Sin embargo, he podido observar que hay mucha gente que teniendo un pensamiento libre se halla, lógicamente, desalineada respecto del resto, esto es, desubicada en relación con el grupo social al que correspondería porque, bien algunas de sus ideas, valores, estéticas o incluso de sus formas de conducirse (quiéranse incluso, las más aparentemente cínicas) rompen el pack por políticamente incorrectas. Pero tampoco pueden acogerse al ideario de otros grupos donde esas pocas ideas disonantes podrían tener acogida.
Por no hablar de esas ideas de por sí universalmente extendidas y presentes en toda la sociedad que son casi intocables y comunes a todos los grupos y que son tan totémicas que crean tabúes por oposición, reduciendo la amplitud de onda del ideario de cada grupo, creando una especie de dictadura social que acaba por dejar decidido apriorísticamente lo que está bien, lo que esta mal, lo que es bueno y lo que es malo para el individuo, sin que éste pueda decidir. Quizá sería mejor hablar, incluso, de paternalismo social.

En resumen: Se supone que tenemos que ponernos el traje que nos corresponde pero, ¿y si no hay de nuestra talla?

Espero que seáis de talla grande y dejéis vuestros mejores comentarios al respecto.

Mr. X. Me abuuuuurrooo.

2 comentarios:

KITT dijo...

buffff, lunes por la mañana en el curro... demasiado denso para mi gusto... si hablas de gordos, vale, si es mas profundo, hablamos luego...

una saludo MrX

Mr.X. dijo...

Es como hablar de gordos flacos.

Perdón por la densidad.
Un abraazo!