viernes, 5 de octubre de 2007

De bodas y bodorrios

Como ya he ido comentando, este fin de semana toca boda. Un amigo mio de la infancia se pone guapo y se planta en el altar para decirle a Dios que la mujer que está a su lado estará con él hasta que la muerte les separe. Como en todas las bodas, los invitados se levantaran y se sentaran cual canción infantil a ritmo de organo y coral sacra.

Nos llevan y nos traen en bus para que nadie sufra las consecuencias de una noche de alcohol por doquier y la conducción temeraria. Eso supone que, calculando rapido, antes del primer plato ya habrá gente que hablará raro y andará seseando. Después de todo, es una boda... Una fiesta que tiene diferentes significados según las creencias y/o valores de los cónyuges. Unos lo consideran un mero trámite, un día en el que recogen dinero de sus amigos y familiares que hace siglos que no ven... Otros lo consideran un fiestón en el que se celebra mucho más que un enlace con otro ser humano, sino el inicio de una nueva vida. Los invitados solo vemos comida y bebida en cantidades industriales... pero eso es lo bueno! Después de todo... es una boda.

Así que, desde mi humilde hogar cibernético, me congratulo en felicitar a Alberto y Vanesa por ese día que está por llegar. Todos sus amigos sabemos que es uno de esos matrimonios para toda la vida y que dentro de unos años (como tienen programadisissimo) tendran su primer churumbel al que llamaremos todos "chinito" en honor al apodo que su padre tiene desde que el tiempo es tiempo y el colegio era BUP...

Ilustra este fántastico texto: Vodka & Arroz

2 comentarios:

Ana dijo...

Así que de bodorrio eh??? bueno, me sale la vena sarcástica y decir: poooobres!!! pero como dices que los que los conocéis sabéis que es para siempre, ojalá sea así. Aunque pocas, conozco a alguna pareja que sí es para siempre. Yo me casé convencidísima que era "hasta que la muerte nos separara" y no fue ante Dios, sino por lo civil. Completamente enamorados e imaginándonos de viejos, paseando con un bastón en una mano y tomando al otro con la otra mano. No ha sido. Ocho años hace que me separé con mucho dolor e igual de convencida de que era lo mejor que podía hacer. El sueño, con los años, se convirtió en pesadilla. "Están hechos el uno para el otro", decían....y nosotros lo creíamos a pies juntillas.
Dos hijos, lo mejor que me queda de él...murió el año pasado y, ahora sí que, definitivamente, la muerte nos ha acabado de separar por completo.
Eeeeeh, que parece un dramón!!! vaya rollo te acabo de soltar!! Parte de mi vida, eso sí, etapa superada.
Gracias por tu comentario en mi blog, cuando desaparecí. Como siempre que dejas algo, me llega directo al fondo.
Un abrazo

Ana dijo...

Siento que te haya dejado triste, ya sé que no es la alegría de la huerta....pero es, como te decía, una etapa superada. También siento que desaparezcas tú ahora y más si es por algo de desánimo.Seguiré escribiendo, y si algo te sirve, me alegraré.Yo me siento muuuucho mejor tras mi retiro. Si quieres, me puedes encontrar en jabamiah7@hotmail.com
Besos